Se va a juzgar una estafa supuestamente realizada a 63 centros de estética en la que se les vendía una aparatología inservible que no ofrecía resuktados y que además necesitaba de consumibles que según los vendedores tenína que comprárselos a ellos para que la depilación láser fuera efectiva.
Logicamente esta estafa afecta no sólo a los 63 centros de estética sino a todos sus clientes que desde 1.999 han confiado en ello sin resultados.
Una vez más se confirma la necesidad de regular el sector. Se pueden esperar pocos resultados de una máquina de 18.000 euros frente a las médicas de más de 60.000 euros. ¿Cuál será el nombre de la máquina? esto es solo el principio.