Supone riesgo la depilación láser

La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) ha advertido del riesgo que puede llegar a suponer la depilación por láser si no se realiza bajo supervisión médica.

«A pesar de que los propios fabricantes de los aparatos de láser destacan la conveniencia de que estos sean controlados por médicos, muchos de ellos están en manos de esteticistas», señala la portavoz de la Junta Directiva de esta sociedad, la doctora Paloma Tejero. En su opinión, debe ser el médico quien lleve a cabo este tipo de depilación, «porque es quien mejor puede valorar los riesgos de cada paciente y controlar la situación en el caso de que surja alguna complicación».

Se debe realizar una historia clínica del paciente que se quiere depilar y realizar un disparo de prueba para comprobar que no existe ninguna contraindicación.

Cuando un centro compra un equipo láser para depilar, también puede elegir entre una amplía gama de aparatología más económica o invertir en tecnología.

Un equipo de depilación láser puede costar desde unos 5.000 euros, un equipo básico para un centro estéticos, o un equipo más efectivo y de Alta tecnología para clínicas médicas como un Láser Diodo o Alejandrita de última generación que puede rondar los 80.000 euros. Resulta evidente pensar que un láser u otro no pueden depilar igual.

Tanto los equipos médicos como estéticos necesitan de un mantenimiento mensual, para que puedan realizar la depilación efectiva, un técnico debe pasar periódicamente a ajustarlos, cambiar filtros, lámparas estas últimas tienen un límite de disparos efectivos, todo esto conlleva un coste mensual que se aplica en el precio de los tratamientos. Si este mantenimiento no se realiza la depilación láser no será definitiva.

Muchos centros estéticos invierten en láseres de segunda mano económicos y sin ningún mantenimiento por lo que no se obtienene resultados de eliminación de vello.

Por eso cuando se ofrecen sesiones de depilación láser a precios nimios …. conviene dudar. Ya sabemos de sobre que en estos tiempos Nadie regala nada. Y no olvidemos que estamos jugando con nuestra salud.