Cuanto tiempo inviertes en la eliminación de vello

Si hacemos un pequeño estudio sobre la eliminación del vello en el cuerpo de una mujer, en un período de treinta años (por ejemplo, entre los 20 y 50 años)

Podemos estimar que en treinta años se puede llegar a hacerse unas ochocientas depilaciones con cera.

Sin embargo, la depilación láser ha llegado a solucionar el problema de la depilación dolorosa y que requerí­a nuestra atención cada corto espacio de tiempo.

En la actualidad, con unas ocho sesiones de depilación láser, aproximadamente para el cuerpo y un máximo de doce sesiones para la cara, en términos generales, se consigue que el vello desaparezca definitivamente.

Precios-depilacion-laser-en-promocion

Es evidente que la depilación con cera es mucho más barata que una sesión de depilación con láser; sin embargo, si tenemos en cuenta el tiempo que debemos dedicar durante ese margen de años citados más arriba a esta tarea, los resultados podrían sorprendernos, ya que habríamos invertido muchísimo de nuestro tiempo en algo que en la actualidad solo requiere de unas sesiones de depilación con láser y con resultados definitivos.

Estas sesiones de depilación con láser se suelen aplicar una vez cada dos meses y en cualquier zona de nuestro cuerpo.

Se coloca un gel en la zona que se va a tratar, o dependiendo del láser los más avanzados llevan incorporados equipos de frio para anestesiar la zona por un milisegundo mientras se aplica el haz de luz, el láser hace el resto, quemando el folículo donde se encuentra el vello y haciendo que su ciclo de crecimiento quede interrumpido para siempre.

El paciente, por su parte, apenas tiene efectos secundarios. Únicamente suele quedar la piel enrojecida, aunque sin ninguna importancia, recuperando su color natural en un breve espacio de tiempo.

Preparar bien la sesión de Depilación Láser

Para conseguir unos resultados óptimos en el tratamiento de depilación por láser, no solo debemos elegir un centro con grandes profesionales y probada experiencia. Tampoco basta que posea equipos de gran eficacia y última generación. Si realmente queremos aprovechar todas las ventajas que este método nos brinda y deseamos depilarnos con el menor número de sesiones y las mínimas molestias, es necesario que nosotros, los pacientes, nos preparemos antes de las sesiones. Con ello conseguiremos además minimizar los posibles riesgos que todo procedimiento médico entraña.

Y ello no es muy difícil: un poco de sentido común además del seguimiento estricto de las normas que nos entregarán en la clínica será suficiente. No obstante, hagamos un pequeño repaso de todo lo que debemos observar para que nuestro tratamiento de depilación láser sea un éxito.

  1. En primer lugar, nuestra piel debe estar lo más blanca posible. Sea cual sea nuestro color natural de piel, es de gran importancia que no la expongamos al sol al menos desde un mes antes de empezar el tratamiento. Y lo mismo podemos decir de los rayos UVA y de los bronceadores cosméticos, ya sean en cremas o en cabina de spray. Cualquier sistema que oscurezca o broncee nuestra piel entorpecerá el tratamiento de depilación y provocará riesgo de quemaduras. Por ello, si estamos en temporada de calor, cubramos nuestra piel con mangas largas y pantalones y apliquemos cremas solares con alto factor de protección.
  2. En segundo lugar, las zonas a tratar han de estar completamente limpias. Y ello por varios motivos: el respeto que nos debe merecer el personal que nos va a atender y también por nuestro propio interés, ya que una zona que no esté higienizada puede provocar, con la acción de láser, manchas en la piel. Por lo tanto limpiaremos la zona con agua y jabón y retiraremos cuidadosamente cualquier resto de maquillaje, cosméticos o desodorantes.
  3. El rasurado. A la hora de realizar el tratamiento, el vello no puede estar crecido. Un vello largo absorbe la energía del láser, puede quemar la piel (por que llega a arder) y evita que la energía llegue al folículo. Lo ideal es que el vello esté crecido 1 ó 2 milímetros por fuera de la piel, para que sirva de “antena” para captar la energía y transmitirla hacia el folículo piloso ocasionando la destrucción del mismo. Por ello nos rasuraremos 2 ó 3 días antes de acudir a la sesión.
  4. El dolor. Aunque la depilación por láser es generalmente poco molesta, para algunas personas más sensibles puede llegar a ser muy dolorosa. Para este problema existe una solución en forma de pomada anestésica. Dicha pomada es un medicamento y no un cosmético. Por ello, un médico colegiado perteneciente a la plantilla del centro donde nos vamos a depilar, deberá extender la correspondiente receta para que adquiramos la pomada en la farmacia. Esta es una razón más para acudir a centros médicos, con médicos que atienden durante todo el horario de apertura.

La pomada tiene un principio activo anestésico que se puede absorber por vía general. Por lo tanto, nunca se aplicarán cremas anestésicas a grandes extensiones de piel, en evitación de posibles efectos secundarios de la misma. Después de aplicarnos la crema, colocaremos un film transparente y esperaremos entre 30 y 60 minutos a que haga efecto. La ausencia del film o el no esperar lo suficiente hará que la crema no provoque el resultado esperado.

Depilación Láser sin contrato…¡nunca!

 

Garantías por escrito

Cuando nos planteamos hacernos un tratamiento de depilación láser, tenemos que tener en cuenta que el riesgo que vayamos a correr depende de la seguridad que nos ofrezca el centro depilación. Un centro médico, con profesionales cualificados y la mejor tecnología, siempre nos ofrecerá un contrato por escrito. En él, seremos informados de los posibles riesgos, la responsabilidad del centro y todo lo necesario por si surgiera cualquier complicación.

Un médico debe examinar previamente al paciente e informarse de manera adecuada de sus antecedentes personales, sus enfermedades pasadas, la medicación que ha tomado, las posibilidades de ser fotosensible, los tratamientos que se ha realizado que puedan interferir con el láser, etc. En ese caso, prácticamente no existen riesgos. Pero un centro depilación de confianza siempre nos permitirá firmar un contrato.

Las consecuencias de no tener un contrato

La depilación láser es un tratamiento médico. Y como tal, los verdaderos profesionales ponen por escrito toda la información, los riesgos, sus responsabilidades y las del paciente. De esta forma, si tras las sesiones tenemos alguna reclamación, tendremos algo con lo que demostrar qué es exactamente lo que nos hicieron, cuándo, en qué pudo fallar o por qué no resultó como se esperaba o como nos habían asegurado que llegaría a ser.

Si no tenemos ese documento, debemos desconfiar. Si la clínica no lo ofrece, puede porque tenga algo que ocultar. O está realizando tratamientos médicos sin tener todos los profesionales requeridos, o no cuentan con todos los aparatos necesarios, o éstos no están en el mejor de los estados. Puede que no pasen las revisiones anuales, que con cada uno se disparen más disparos de los máximos recomendados y por tanto pierdan eficacia, y un sinfín de cosas más.

Lo que está claro es que el que elude una responsabilidad así es porque tiene claro que sus riesgos son demasiado altos y prefiere evitarse problemas. Causándoselos a otros, eso sí.

Por eso, cuando te informes en un centro, pregunta siempre si vais a firmar todas las condiciones en un contrato. Si no es así, es preferible que busques otro centro depilación.

Las pomadas anestésicas ¿un riesgo?

Recientemente salió la noticia según la cual en EEUU murieron dos chicas que utilizaron la pomada anestética en las piernas. Según los últimos estudios si se aplica demasiada, la crema puede llegar al flujo sanguíneo y provocar secuelas muy graves.

Se aconseja utilizar un anestésico autorizado y en todos casos consultar el sitio web de la Food and Drug Administration (FDA) y de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) donde se pueden encontrar listados de fármacos autorizados en España. En general se aconseja:

  • Aplicar la menor cantidad de crema posible y en elmenor tiempo posible.
  • Utilizar un anestésico tópico que contenga la menor concentración de principio activo (tetracaína, benzocaína, lidocaína, etc.)
  • Que sea su médico lo que da las instrucciones adecuadas sobre cómo emplear de manera segura el anestésico (y no el técnico que le hace la depilación láser).

Los anestésicos tópicos no sólo bloquean el envío de la señal de dolor desde la epidermis. Parte de la sustancia anestésica que contienen puede pasar a través de la piel y llegar al flujo sanguíneo. Cuanta más extensión de piel se unte, más cantidad se aplique o más tiempopermanezca la sustancia en la piel, más riesgo habrá. Unapiel irritada o con una erupción cutánea, cubrir la aplicación o el ejercicio son otros aspectos que aumentan los riesgos de las cremas anestésicas.

Más información en: El Mundo

Cremas Anestésicas para Depilación Láser

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recientemente informado sobre el uso indebido o indiscriminado de cremas anestésicas que se utilizan, por ejemplo, en tratamientos de depilación láser.

La OCU explica que estas cremas vienen normalmente utilizadas en tratamientos de medicina estética y que requieren receta médica. Se trata de verdaderos medicamentos que suelen incluir en su composición un fármaco anestésico local (lidocaina, benzocaina, prilocaina, etc…).

La crema anestésica más utilizada en un tratamiento de depilación láser es EMLA® Crema.

¿Cual es el riesgo? A parte de poder tener conflicto con otros medicamentos (volvemos a repetir la importancia de una buena consulta médica), las cremas anestésicas podrían absorberse y producir “graves efectos adversos: latidos irregulares, dificultad respiratoria o síntomas neurológicos (convulsiones, coma…) e incluso llegar a causar la muerte” explica OCU.

Para más información: Depilación láser: atención a las cremas anestésicas.